Partes del guante

Las partes principales de un guante de piel son palma, dorso, pulgar, dedos, puño o manguito. Los dedos y el pulgar incorporan un ribete de refuerzo, y el manguito un protege-arterias. El dorso también suele llevar un refuerzo de piel. Algunos guantes también disponen de refuerzo en la palma, lo que mejora el rendimiento en trabajos mecánicos, con mayor resistencia, durabilidad y absorción de los choques. Los guantes con manguito largo aseguran la protección del antebrazo.

Con independencia de las partes, existen diferentes construcciones del guante: tipo francés (tres costuras en el dorso en la prolongación de los dedos), tipo americano (los dedos corazón y anular forman en el lado palma una sola pieza cosida por separado), tipo vestir (el pulgar está cosido por separado).

La galga

En los guantes que están realizados con tejido de punto (tejido formado por mallas o bucles entrelazados de hilo), la aguja es el elemento principal de la labor. La galga representa el número de agujas de un telar en una pulgada inglesa (2,54 cm).

Cuanto más fina es la galga, más grueso es el guante, y mayor la protección que aporta. Cuanto más gruesa es la galga, más fino es el guante, consiguiéndose mayor dexteridad y sensibilidad, pero menor nivel de protección. Así, la galga 7 emplea un hilo grueso; la galga 10, un hilo medio; y la galga 13, un hilo fino.

Acabados exteriores

La palma del guante puede presentar un acabado liso (facilita el lavado y dificulta la fijación de la suciedad). El acabado rugoso, con diferentes niveles de rugosidad, mejora la prensión de objetos abrasivos y resbaladizos. Algunos guantes poseen relieve en la palma y en los dedos (picos), lo que optimiza la capacidad de prensión.

Cuando no es precisa la estanqueidad, el dorso del guante puede ser aireado para ventilación de la mano y mayor confort del usuario.

Puños

En cuanto a los puños o manguitos, podemos encontrar diferentes tipos de acabados:

  • Corte recto: es el acabado estándar. Se emplea en guantes sin soporte.
  • Corte en zig-zag o dentado: aumenta la duración de los guantes con soporte textil.
  • Borde enrollado: en el caso de los guantes finos, mejora la resistencia al desgarro durante el enguantado.
  • Manguito de seguridad: hace posible una mayor protección de la muñeca, así como el desenguantado rápido y la ventilación de la mano.
  • Manguito de serraje: como el anterior, asegura la protección del antebrazo y el recubrimiento de la manga.
  • Borde ribeteado: mejora la resistencia al desgarro.
  • Manguito termosellado: protege el brazo de posibles lesiones.
  • Puño elástico: tiene buena adaptación y adherencia a la mano. Realizado generalmente en tejido de punto, evita la entrada de cuerpos extraños por la zona de la muñeca y la aísla del frío.

Acabados interiores

Existen diferentes tratamientos especiales para el interior de los guantes:

  • Clorinado: este procedimiento consiste en un lavado del guante con agua clorada, mediante el cual se eliminan trazas de metales, materias orgánicas, bacterias y virus. Este tratamiento hace que el guante ofrezca un tacto aterciopelado, facilitando así el enguantado y desenguantado.
  • Empolvado: se deposita en el interior polvo, generalmente de almidón de maíz (u otro bien tolerado dermatológicamente), que limita los efectos de la transpiración y facilita el enfundado y desenfundado del guante.
  • Flocado: consiste en colocar una fibra textil, a base de algodón, que recubre el interior del guante y crea un tacto mullido y agradable. Además, el flocado facilita la absorción del sudor.